En el mundo de la ciberseguridad, donde la innovación y la estrategia convergen para proteger la información y el futuro de las empresas, Pamela Jaramillo, se ha consolidado como una de las líderes más influyentes en Ecuador. Con más de una década de experiencia en el sector tecnológico, su trayectoria es un testimonio de perseverancia, aprendizaje continuo y visión estratégica.
Un camino de evolución y especialización
Pamela Jaramillo es ingeniera en mecatrónica, una carrera que le brindó una base técnica sólida, pero cuyo enfoque inicial no terminaba de alinearse con sus intereses. Desde sus primeros pasos en el mundo laboral, comprendió que su pasión estaba en la tecnología, pero no específicamente en la automatización. Fue así como encontró en la ciberseguridad un campo en constante evolución que despertó su curiosidad y vocación.
Su inicio en BSMART representando a ESET marcó el punto de inflexión en su carrera. Desde un rol híbrido entre lo preventivo y lo comercial, comenzó a profundizar en la industria de la ciberseguridad, estudiando las tendencias del mercado y comprendiendo cómo las empresas tomaban decisiones estratégicas en materia de protección digital.
A partir de este análisis, Pamela identificó oportunidades clave en la adopción de soluciones como el cifrado y los backups, demostrando que la seguridad informática no se limitaba únicamente al antivirus o la protección de endpoints, sino que requería un enfoque integral.
Uno de sus principales aciertos fue entender que muchas decisiones en ciberseguridad no se toman únicamente por conciencia del riesgo, sino por cumplimiento normativo. Esta visión le permitió desarrollar estrategias comerciales basadas en regulaciones y estándares internacionales, facilitando la adopción de soluciones innovadoras dentro de las empresas.
Liderazgo y estrategia en el mundo corporativo
Más allá del ámbito técnico, Pamela comprendió que su papel no solo consistía en vender productos o soluciones, sino en transformar la manera en que se comunica la ciberseguridad dentro de las organizaciones. Su formación técnica, combinada con su capacidad analítica y comercial, le permitió convertirse en un puente entre las áreas de TI y los tomadores de decisiones en las empresas.
Uno de los mayores desafíos que identificó en la industria fue la brecha de comunicación entre los especialistas en ciberseguridad y los directivos encargados de aprobar las inversiones en tecnología. Para abordar este reto, Pamela desarrolló la habilidad de traducir conceptos complejos de ciberseguridad a un lenguaje claro y alineado con los objetivos del negocio, facilitando la toma de decisiones estratégicas.
Además, su paso por México representó un hito en su carrera. Durante un año, trabajó en este país con ESET, donde tuvo la oportunidad de sumergirse en un mercado corporativo altamente competitivo. Su desempeño le valió un reconocimiento como «Mejor Partner», destacándose en ventas y estrategias de expansión de soluciones de seguridad. Sin embargo, su arraigo a Ecuador la llevó a regresar para continuar su impacto en el mercado local.
Un referente para las mujeres en tecnología
Pamela Jaramillo se ha convertido en una fuente de inspiración para muchas mujeres interesadas en la tecnología. Como miembro activo de la comunidad “CiberWarmi”, que agrupa a mujeres profesionales de la ciberseguridad, ha trabajado para visibilizar el papel de las mujeres en la industria y reducir las barreras de entrada.
Si bien su experiencia personal en el sector no estuvo marcada por dificultades de género dentro de su empresa, sí notó que en sus inicios enfrentó retos por ser joven y proponer estrategias disruptivas en un entorno dominado por hombres. Con el tiempo, no solo logró ganarse el respeto y la confianza de sus colegas, sino que también se convirtió en una de las principales promotoras del talento femenino en ciberseguridad.
Pamela destaca que, en muchas ocasiones, las mujeres tienen temor de ingresar a este campo por considerar que es demasiado técnico o complejo. Sin embargo, su mensaje es claro: la ciberseguridad es una disciplina en la que la teoría y la estrategia juegan un papel fundamental, y el aprendizaje continuo permite desarrollarse sin necesidad de una formación estrictamente técnica.
Desde su posición, ha trabajado en iniciativas educativas y de concienciación, brindando charlas en colegios y universidades para incentivar a más mujeres a considerar carreras en tecnología. Además, ha sido parte de iniciativas regionales con la ONU y ESET para promover la inclusión y el crecimiento del talento femenino en el sector.
Reconocimientos y contribuciones al sector
A lo largo de su carrera, Pamela Jaramillo ha recibido diversos reconocimientos tanto a nivel personal como empresarial. En 2017, fue galardonada como «Mejor Vendedor», premio que incluyó un viaje en reconocimiento a su desempeño. Su empresa ha obtenido múltiples premios por sus niveles de ventas y contribuciones a la concienciación en ciberseguridad, destacándose en la comercialización de herramientas de prevención de pérdida de datos (DLP) y en la educación sobre la Ley Orgánica de Protección de Datos.
Hoy, su liderazgo trasciende el ámbito corporativo, participando en iniciativas de sostenibilidad y colaborando con la ONU en estrategias de protección digital. Su trabajo también ha influido en el desarrollo de estrategias contra el hacktivismo y en la creación de procesos de investigación para combatir la desinformación en línea.
Visión a futuro: inspirar, innovar y transformar
El camino de Pamela Jaramillo no solo ha sido de crecimiento profesional, sino también de impacto en la industria y en la comunidad. Su objetivo a futuro es seguir desarrollando estrategias de ciberseguridad que se alineen con las necesidades empresariales y regulatorias, promoviendo una cultura de protección digital más sólida en la región.
Además, su compromiso con la equidad de género en tecnología la impulsa a seguir siendo una voz activa en iniciativas de mentoría y formación para mujeres interesadas en el sector. Para ella, la clave del éxito no solo radica en el conocimiento técnico, sino en la capacidad de adaptación, la investigación constante y la apertura para generar cambios.