Ecuador está viviendo un momento crucial en la historia de las organizaciones, un entorno fundamentado en el cambio permanente, la adaptación continua y decisiones tomadas en medio de una velocidad inédita y este escenario ha abierto un desafío que no se había vivido nunca, dirigir personas se ha convertido en la tarea más exigente y estratégica del liderazgo contemporáneo.
En un país como Ecuador, donde 2,28 millones de puestos, el 27 % del empleo total, están expuestos a transformaciones derivadas de la inteligencia artificial generativa, la urgencia de formar líderes preparados es mayor que nunca.
En este contexto, Diego Alejandro Jaramillo, director General del IDE Business School, plantea la pregunta que marcará el debate empresarial de 2026 “¿Estamos cuidando realmente el talento humano en nuestras empresas?”, destaca que el talento no solo se identifica, sino que se forma, es la suma de lo que la persona es, de lo que ha estudiado y de lo que ha vivido, y en un entorno como el actual, esa formación necesita propósito, criterio y actualización constante.
La inteligencia artificial, el Internet de las cosas y la avalancha de herramientas digitales son parte de esta nueva realidad, pero no son los protagonistas. El cambio es humano. Las organizaciones se transforman cuando los líderes cambian su mentalidad, y esa mentalidad se refleja en la calidad de la relación con sus equipos “de hecho, la palabra que más escucharemos en la gestión del talento será “cercanía”, porque sin conexión auténtica no hay adaptación sostenible”, señaló el director.
En medio de esta transición, los datos globales alertan sobre el impacto social y empresarial, las olas tecnológicas podrían desplazar al 70% del empleo en Estados Unidos y Europa, y alrededor del 15% en América Latina, a esto se suma un ritmo de evolución profesional que exige renovar competencias cada 72 horas para seguir siendo competitivos.
Insertados en este panorama, los líderes ecuatorianos no pueden postergar sus decisiones como expresa el director del IDE “la transformación que viene exige líderes con mentalidad abierta, no solo sistemas avanzados, el cambio es de personas, es decir, cuando un líder cambia, la organización cambia, y formar talento con propósito es la mejor inversión para enfrentar la era de la IA”.
Cifras
- La transformación se acelera: 2,28 millones de empleos ecuatorianos están expuestos al impacto de la IA generativa.
- Las competencias se renuevan cada 72 horas, mientras las olas tecnológicas transforman hasta el 70 % del empleo en economías avanzadas.
- La cercanía será el concepto más importante en la gestión del talento en 2026.














